De repente, una terrible lluvia toma la ciudad por sorpresa. Tienes que buscar resguardo rápidamente. Cruzas la puerta, pero, oh, maldita sea, varios animales dificultan tu huida. Al día siguiente, ya a salvo, te sorprende encontrarte con tus huellas en aquel lugar. Pero lo que no sospechas, es que el tiempo jamás logrará borrarlas y que serán motivo de estudio muchos siglos después.

Las 12 huellas, descubiertas en 1998 en la puerta del Foro del yacimiento de Lucentum, la antigua Alicante, suponen un hallazgo importante, ya que no es habitual encontrar este tipo de fenómenos en los vestigios arqueológicos.

Pero no son el único elemento histórico llamativo de esta antigua colonia romana. Este año se cumple el décimo aniversario del descubrimiento del águila bicéfala. Su importancia reside en que hasta ahora no se conoce la existencia de ninguna otra en la iconografía romana, lo que la convierte en una pieza única.

El águila formaba parte de la empuñadura de la espada de una estatua de bronce, y es el único vestigio que se ha hallado de la misma. A pesar de que la pieza original se halla expuesta en el MARQ, es posible disfrutar de una reproducción en el propio yacimiento, justo en el lugar en el que apareció.

Yacimiento Lucentum

Tras varios períodos de esplendor y decadencia, Lucentum fue abandonada definitivamente en el siglo III d.C. Sin embargo, actualmente se conserva la totalidad del emplazamiento, por lo que tenemos la posibilidad de visitarlo y descubrir cómo fue la vida en la que un día fue una próspera ciudad, que contaba con termas, foro e incluso un templo.

Si os animáis a conocer cómo vivieron los antiguos pobladores de Alicante, podéis encontrar toda la información del yacimiento en este enlace.

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