Mujeres alicante modernidadHoy viajamos al pasado, pero no a través un lugar como hacemos normalmente, sino gracias a un libro: “Mujeres que vivieron el Alicante de la Modernidad“, coordinado por Inmaculada Fernández Arrilaga y editado por el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert.

Compuesta por una recopilación de diferentes artículos, el objetivo de esta publicación es el de contar la historia del Alicante de los siglos XVI al XVIII a través de las vidas de las mujeres de aquella época, algunas con nombres y apellidos, muchas de ellas, anónimas.

Para explicar por qué esta lectura merece la pena, he decidido destacar y comentar los siguientes cuatro capítulos:

  • Solteras, casadas y viudas en el registro del Cabildo Alicantino, de Mª Teresa Agüero Díez. A través de este compendio documental, se muestra cuál era la situación legal de las mujeres en esa época: independientemente de su clase social, su identidad siempre se veía ligada a la del hombre. También se habla de un concepto casi olvidado, el de la dote, de la dificultad que entrañaba para las jóvenes casaderas de pocos recursos, y de cómo las instituciones organizaban sorteos de dotes para ayudarlas en esta tarea.
  • La contribución de la mujer en tiempos de crisis, de Mª Luisa Álvarez y Cañas. Este capítulo demuestra cómo, a pesar de que la identidad de la mujer dependiera del hombre —marido, padre, hermano, etc—, algunas consiguieron disfrutar de una cierta independencia, e incluso lograron dirigir sus propios negocios, ya fuera como herederas de la empresa de su difunto marido, o porque su esposo se hallaba ausente y les cedía a ellas el control de todo.
  • Mujeres emparedadas, la conquista de un espacio de libertad, de Berta Echániz Martínez. El objetivo de este artículo es el de romper con la imagen negativa de las llamadas “beatas” o “emparedadas”, puesto que, en muchas ocasiones, en realidad se trataba de mujeres que voluntariamente elegían este tipo de vida, que percibían como una forma de conquistar su propio espacio personal, libres del control y las ataduras que la sociedad les imponía.
  • La comadre de parir y las didas: un oficio para la mujer alicantina del siglo XVIII, de Isabel Guillem. A través de estas líneas, conoceremos en profundidad estas dos ocupaciones reservadas exclusivamente a las mujeres, bajo qué condiciones las ejercían, y cómo el cambio que se produjo en las leyes de la época con la pérdida de los Fueros, afectó a su situación laboral y económica, y también a los bebés que tenían a su cargo.

En conclusión, gracias al trabajo de todas las personas que han colaborado en la creación de este libro, se nos brinda la oportunidad de conocer y profundizar en aspectos que suelen permanecer en la sombra, y de convertirnos en observadores del desarrollo de Alicante desde el punto de vista de las mujeres. Un homenaje a todas aquellas que, de una forma u otra, contribuyeron a construir la historia de la ciudad, y que hasta ahora se habían mantenido en el olvido.

IMAGEN: Portada original del libro.

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